domingo, 24 de octubre de 2010

Wikileaks revela que EE UU permitió torturas sistemáticas en Irak

Según el análisis de los documentos que ha difundido la página fundada por Julian Assange al mismo tiempo que los medios informativos arriba citados, las autoridades estadounidenses dejaron sin investigar cientos de informes que denunciaban abusos, torturas, violaciones e incluso asesinatos perpetrados sistemáticamente por la Policía y el Ejército iraquí, aliados de las fuerzas internacionales que invadieron el país. Oficiales británicos y estadounidenses insistían hasta ahora en que no había registro oficial de las víctimas, pero los documentos fijan en 66.081 los no combatientes muertos de un total de 109.000 bajas durante los seis años estudiados. Más de 15.000 civiles murieron en incidentes que hasta ahora se desconocían. La mayoría de víctimas civiles son, según se deduce de la información que maneja Estados Unidos, producto de ataques de milicias y ajustes de cuenta étnicos y políticos que las fuerzas de seguridad iraquíes e internacionales no fueron capaces de evitar.
Los informes de Wikileaks, apoyados por evidencias médicas, describen a prisioneros con los ojos vendados, maniatados y recibiendo golpes, latigazos y descargas eléctricas. Al tratarse de documentados acumulados por el Ejército de Estados Unidos, estos hechos estarían, por tanto, todos en conocimiento del Pentágono.
Pasividad ante los abusos
La coalición de fuerzas internacionales en Irak aparece como insensible a muchas de las revelaciones de abusos que le hacen sus soldados. El sello "No investigation is necessary" ("No es necesaria ninguna investigación") marca las denuncias de abusos mejor fundamentadas.
The New York Times indica que los documentos incluyen referencias a la muerte de al menos seis presos bajo custodia iraquí. En centenares de informes se citan latigazos, quemaduras y palizas, y en un caso en particular los soldados estadounidenses apuntan sus sospechas de que los soldados iraquíes cortaron los dedos y quemaron con ácido a uno de los presos. Dos informes revelan la ejecución de dos prisioneros maniatados.

Las filtraciones revelan por primera vez una cifra oficial de víctimas: 109.000 muertos, un 63% de ellos, civiles.- El Pentágono teme que los documentos, casi 400.000 archivos clasificados, comprometan la seguridad de las tropas


Wikileaks ha cumplido con su amenaza de publicar 391.832 documentos secretos sobre la guerra de Irak. Uso sistemático de torturas, 109.000 muertos en Irak entre 2003 y 2009 -el 63% de ellos, civiles-, y ayudas de Irán a las milicias iraquíes son las revelaciones principales. Por el momento, el seguimiento más preciso de la filtración de documentos del Departamento de Defensa de EE UU se puede hacer en las ediciones digitales de The Guardian y The New York Times, Le Monde, Der Spiegel, Al Jazeera y el Bureau of Investigative Journalism. Para entender la complicada terminología militar de los informes, esta última institución incorpora un glosario.

Algunos informes dejan claro que los soldados estadounidenses, cuando sospechan la posibilidad de torturas, interrumpen esas prácticas y confiscan los materiales con los que supuestamente se perpetran. En algunos de los casos, los militares estadounidenses abrieron una investigación pero en la mayoría parecen haberse limitado a informar a sus superiores y dejar las pesquisas en manos de las fuerzas iraquíes.
La frase "ningún soldado de la coalición estuvo implicado en el incidente" es frecuente en los informes. Mientras, en alguna ocasión, jefes de Policía local expresan su conformidad con las torturas, "con tal de que no dejaran marcas". En otra ocasión, un oficial describe los abusos como "un método para desarrollar investigaciones".
Lo que también queda claro es que, aunque los soldados estadounidenses no perpetraran abusos, sí utilizaron la amenaza de los mismos por parte de las fuerzas iraquíes para obtener información de los detenidos. Las únicas referencias a violencia cometida por soldados de EE UU no se documentan.
Una filtración largamente anunciada
La filtración llega tras una semana de especulaciones sobre el contenido y alcance real del material que se adelantó que Wikileaks revelaría. La ingente cantidad de documentos liberados -casi 400.000 archivos clasificados- deja ahora muy atrás el que hasta el momento suponía el gran hito de filtraciones de la organización, la publicación de 75.000 archivos secretos en julio sobre la guerra de Afganistán y, anteriormente, la difusión de un vídeo de militares estadounidenses asesinando a un fotógrafo en Bagdad.
Después de que Wikileaks anunciara ayer que en una rueda de prensa hoy haría "un anuncio importante", el Departamento de Defensa de EE UU estaba en alerta, temeroso de que, además de desvelar detalles de operaciones conocidas y documentadas por la prensa en su momento, los archivos revelaran los nombres del personal que participó en las acciones, como ya pasó con los papeles de Afganistán. Pero la filtración finalmente se adelantó. Al Jazeera empezó a divulgar anoche el contenido de los archivos rompiendo de hecho el embargo acordado y poco después Wikileaks publicó los documentos junto a los otros medios a los que los había entregado.

Fuente: EL pais.com

lunes, 18 de octubre de 2010

Preguntar es desobedecer.

«El lúcido, viejo y bueno Bertrand Russell sabía de lo que estaba hablando. No hay nada peor que un niño cuando entra en cortocircuito con el mundo. ¿Por qué le dijeron que todos éramos iguales? ¿Quién le enseñó que la justicia era justa? ¿Quién fue el responsable de meterle en la cabeza que la libertad existe? El niño simplemente no pudo soportarlo y se dedicó a preguntar. Preguntar es desobedecer. Quien pregunta no está conforme y, por sobre todo, no está tranquilo; las definiciones no le alcanzan. El pequeño Michael Moore nació en Michigan y vive en Nueva York, el ejemplo más perfecto de mentira colectiva, donde todos se levantan dispuestos a vivir el gran día que nunca llega. Michael es un gusano oradando la Gran Manzana: descubre en su camino que la mayor parte de sus compatriotas son analfabetos funcionales, que la Justicia no es ciega sino tuerta y aviesa, que los votos en el Estado de Florida pueden manipularse gracias a las influencias de la familia republicana y que su presidente, George W., es un patán que tiene al alcance de su mano el único botón de la Bomba Final. Demasiados descubrimientos para sólo una vida. Desde entonces se dedica a enfrentar al Sistema con sus propias contradicciones: la batalla es despareja, y el Sistema le responde como sabe, transformándolo en un éxito de ventas, instalándolo de por vida en la lista de best-sellers pero convirtiéndolo, a la vez, en un boom ensordecedor: la radio y la televisión lo ignoran, sus películas son financiadas por los ingleses y la mitad de la Alfombra Roja lo silbó al recibir el Oscar. Este niño gordo y desprolijo, de barba rala y campera comprada en mesa de saldos es un ejemplo de fe en una democracia que, quizá, nunca existió. Su pregunta, molesta. Sus preguntas, molestan. Pero de eso se trata preguntar: preguntarse si todo este gran malentendido puede continuar, si los niños, alguna vez, podrán crecer con respuestas sinceras». (Prólogo, Jorge Lanata)

Estúpidos hombres blancos (2001)
[Extracto del libro escrito por Michael Moore

sábado, 16 de octubre de 2010

La materia no existe. Todo es energía

El título de este artículo resulta una obviedad para quien entienda mínimamente la teoría de la relatividad de Einstein, que afirma que materia y energía son equivalentes. La materia es energía altamente condensada que puede ser liberada, como lo mostró lamentablemente la bomba atómica. El camino de la ciencia ha hecho más o menos el siguiente recorrido: de la materia llegó al átomo, del átomo a las partículas subatómicas, de las partículas subatómicas a los «paquetes de onda» energética, de los paquetes de onda a las supercuerdas vibratorias en once dimensiones o más, representadas como música y color. Así un electrón vibra más o menos quinientos billones de veces por segundo. La vibración produce sonido y color. El universo sería, pues, una sinfonía de sonidos y colores. De las supercuerdas se llegó, finalmente, a la energía de fondo, al vacío cuántico.

En este contexto, recuerdo siempre una frase dicha por W. Heisenberg, uno de los padres de la mecánica cuántica, en un semestre que dio en la Universidad de Munich en 1968 en el que pude participar, y que todavía suena en mis oídos: «El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil». Por lo tanto, la materia perdió su foco central en favor de la energía que se organiza en campos y redes.

¿Qué es ese «algo más profundo y sutil» de donde emerge todo? Los físicos cuánticos y astrofísicos lo llaman «energía de fondo» o «vacío cuántico», expresión inadecuada porque dice lo contrario de lo que la palabra vacío significa. El vacío cuántico representa la plenitud de todas las posibles energías y sus eventuales densificaciones en los seres. De ahí que hoy se prefiera la expresión pregnant void «vacío preñado» o la «fuente originaria de todo ser». No es algo que pueda ser representado en las categorías convencionales de espacio-tiempo, pues es algo anterior a todo lo que existe, anterior al espacio-tiempo y a las cuatro energías fundamentales, la gravitatoria, la electromagnética, la nuclear fuerte y la débil.

Algunos astrofísicos lo imaginan como una especie de vasto océano, sin márgenes, ilimitado, inefable, indescriptible y misterioso en el cual, como en un útero infinito, están hospedadas todas las posibilidades y virtualidades de ser. De allí emergió, sin que podamos saber cómo ni por qué, aquel puntito extremadamente lleno de energía, inimaginablemente caliente que después explotó (big bang) dando origen a nuestro universo. Nada impide que de aquella energía de fondo hayan surgido otros puntos, gestando también otras singularidades y otros universos paralelos o en otra dimensión.

Con la aparición del universo, irrumpió simultáneamente el espacio-tiempo. El tiempo es el movimiento de la fluctuación de las energías y de la expansión de la materia. El espacio no es el vacío estático dentro del cual todo sucede, sino aquel proceso continuamente abierto que permite que las redes de energía y los seres se manifiesten. La estabilidad de la materia presupone la presencia de una poderosísima energía subyacente que la mantiene en este estado. En realidad, nosotros percibimos la materia como algo sólido porque las vibraciones de la energía son tan rápidas que no alcanzamos a percibirlas con los sentidos corporales. Pero para eso nos ayuda la física cuántica, justamente porque se ocupa de las partículas y de las redes de energía, que nos abren esta visión diferente de la realidad. La energía es y está en todo. Sin energía nada podría subsistir. Como seres conscientes y espirituales, somos una realización complejísima, sutil y extremadamente interactiva de energía.

¿Qué es esa de energía de fondo que se manifiesta bajo tantas formas? No hay ninguna teoría científica que la defina. Además necesitamos de la energía para definir la energía. No hay como escapar de esta redundancia, observada ya por Max Planck.

Esta Energía tal vez sea la mejor metáfora de lo que significa Dios, cuyos nombres pueden variar, pero señalan siempre la misma Energía subyacente. Ya el Tao Te Ching (§ 4) decía lo mismo del Tao: «El Tao es vacío, imposible de colmar, y por eso, inagotable en su acción. En su profundidad reside el origen de todas las cosas y unifica el mundo».

La singularidad del ser humano es poder entrar en contacto consciente con esta Energía. Él puede invocarla, acogerla y percibirla en forma de vida, de irradiación y de entusiasmo.


Por Leonardo Boff

Teólogo de la Liberación brasileño

viernes, 3 de septiembre de 2010

Ateísmo: el caso contra Dios

La apuesta de Pascal fue refutada hace mas de 30 años por el filósofo George H. Smith en su libro de 1979, Ateísmo: el caso contra Dios, y se puede resumir así:
La apuesta de Smith puede estructurarse de acuerdo a cuatro posibilidades a saber de la siguiente forma:

1. Dios no existe. En este caso, los ateos estarían en lo correcto, por ...lo tanto serían los creyentes lo que habrían perdido gran parte de sus vidas y de sus esfuerzos en agradar a un ser inexistente.
2. Dios es un ser impersonal (deísmo). Dios creó el Universo y luego lo dejó a su suerte, sin intervenir en él. En este caso, ni el ateo ni el creyente tienen razones para preocuparse, pues este Dios ni premia ni castiga. En dado caso, aún los perdedores continuarían siendo los creyentes, pues habrían perdido gran parte de su esfuerzo vital en adorar a un Dios que no les escucha ni les presta atención alguna.
3. Dios existe y es un ser moralmente elevado. En este caso, Dios no podría castigar a ningún ser humano que cometiera errores de conciencia honestos. Si la razón es la que hace llegar a la conclusión al hombre que Dios no existe, este no debería tomar represalias contra él. De hecho, quien más preocupado debería estar es el creyente, pues la lógica en términos básicos debería llevar al ateísmo, por lo cual la creencia ciega y deshonesta en Dios sería para Él un gran pecado.
4. El Dios de los cristianos es el correcto, con su actuación moral y éticamente reprobable, que castiga a todo aquel que se atreve a dudar de Él, aunque esta duda esté basada en la lógica y la razón. Así, la vida de cada persona no sería importante, sino la simple adhesión a la creencia de Dios sea esta por razones honestas (escasamente hay quienes creen en dios como consecuencia del razonamiento y la meditación profunda en ese aspecto) o deshonesta (la mayoría, según Smith, lo hacen por la apuesta segura, por temor al infierno o por simple herencia cultural). Sin embargo, este Dios reprobable desde el punto de vista moral, podría fácilmente también convertirse en un Dios traicionero respecto a los cristianos pues, suponiendo que este disfrutara de alguna forma con el sufrimiento humano y no importaran para él las virtudes humanas, no habría en tal caso ningún impedimento para suponer que también lanzara a los cristianos al infierno, ya que para una mente inmoral la traición puede convertirse en un elemento de diversión.