jueves, 20 de julio de 2017

NOAM CHOMSKY: NEOLIBERALISMO Y AMENAZAS GLOBALES.

Conferencia en Uruguay acompañado por José "Pepe" Mujica, al cual decidió visitar en estos días.

El intelectual estadounidense, Noam Chomsky habla sobre los desafíos para construir democracias solidarias en la Intendencia de Montevideo, la capital uruguaya. La actividad fue organizada por la Fundación Liber Seregni. (Julio 2017)

miércoles, 19 de julio de 2017

Beyond Mars and Venus: Tips That Truly Bring Men and Women Together – John Gray

martes, 11 de julio de 2017

Los 10 mandamientos según Bertrand Russell



Bertrand Russell fue un gran matemático y uno de los filósofos más influyentes del siglo XX. Luchó a lo largo de toda su vida en contra de las supersticiones milenarias, pero no enfrentándose directamente a ellas, sino divulgando la razón a través de sus libros, sus ponencias y en cualquier oportunidad que se encontrara por el camino.



Bertrand Russell (fuente)
El 16 de diciembre de 1951, aprovechó una colaboración para la New York Times Magazine para divulgar una vez más la razón, mediante un artículo titulado The best answer to fanaticism: Liberalism. Al final de este artículo, Russell exponía un decálogo que, según él, todo profesor debería desear enseñar a sus alumnos.
Posiblemente el decálogo -al que Russell se refirió como mandamientos- no sea una enseñanza completa en sí, pero enseña los pasos necesarios que toda persona ha de intentar dar para encontrarse con la razón y alejarse de todo tipo de supersticiones y creencias sin fundamento alguno.

1. No estés absolutamente seguro de nada.

2. No creas conveniente actuar ocultando pruebas, pues las pruebas terminan por salir a la luz.
3. Nunca intentes oponerte al raciocino, pues seguramente lo conseguirás.
4. Cuando encuentres oposición, aunque provenga de tu esposo o de tus hijos, trata de superarla por medio de la razón y no de la autoridad, pues una victoria que dependa de la autoridad es irreal e ilusoria.
5. No respetes la autoridad de los demás, pues siempre se encuentran autoridades enfrentadas.
6. No utilices la fuerza para suprimir las ideas que crees perniciosas, pues si lo haces, ellas te suprimirán a ti.
7. No temas ser extravagante en tus ideas, pues todas la ideas ahora aceptadas fueron en su día extravagantes.
8. Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, pues si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta.
9. Muéstrate escrupuloso en la verdad, aunque la verdad sea incómoda, pues más incómoda es cuando tratas de ocultarla.

10. No sientas envidia de la felicidad de los que viven en el paraíso de los necios, pues sólo un necio pensará que eso es la felicidad.

Estos diez mandamientos, difícilmente resumibles, nos enseñan a ser escépticos, pero sin cerrarnos a posibles evidencias que desconozcamos; A respetar al resto y permitir que todos expongan su opinión, sin que nadie la intente imponer a la fuerza mediante el miedo o la opresión; A seguir adelante con nuestras opiniones, por muy excéntricas que sean; A ser franco y no ocultar la realidad, aunque esta vaya en contra de nuestro propio beneficio.
Ni la fuerza, ni la autoridad, ni la mentira tienen valor alguno en un mundo donde únicamente ha de triunfar la razón, por encima de todo.
Aquí os dejo otros 10 mandamientos que han aparecido en el blog: Los 10 mandamientos de la lógica.

El origen del problema


Por: Espiritu del Uno. (Facebook)

Nuestro paradigma actual, el que da origen al sistema que conocemos, nace en Europa en el siglo XVII y da origen a la crisis de “consciencia europea” desde donde se forman todas las bases y redes de pensamiento occidentales, hoy también globales, que hasta hoy rigen nuestra realidad y que dan forma a la red que hoy se distribuye a través de todos los centros de conocimiento a lo largo del mundo, colegios, escuelas y universidades, así como de diferentes cátedras de diferentes ramas del conocimiento, y que a su vez componen la visión hegemónica del mundo y distribuyen desde ahí toda la intención de verdad de los discursos que tratan de tomar control de nuestra percepción de la realidad. Discursos que al poseer una intención de verdad, persiguen una intención de poder y control sobre la forma en que vemos el mundo y por ende las cosas que en él se permiten y se bloquean vía el sistema de discursos colectivos e individuales.

Esto sin duda , además de ser una visión racionalista y empirista de la realidad, establece solo una forma de ver la vida, la cual es separatista y segregada y no una visión de conjunto, naturalista y sagrada que de forma armónica integre ambas visiones como una visión única, así como nuestros ancestros lo hacían. Ellos comprendían que todo en la existencia es la fusión de energías diferentes que dan forma a lo que percibimos como realidad. Hoy nuestra ciencia llama Física Cuántica, la cual estudia el microcosmos y los principio de leyes que l0 rigen, unifica junto con la consciencia la materia como un efecto reflejo del observado. Esto establece que la ciencia se esta abriendo en su racionalismo y empirismo a comprender los diferentes estados de consciencia así como su relación con diferentes estados del universo como un estado único en donde es el observador, nosotros, quienes determinamos tanto los estados puros de la materia como sus diferentes niveles dimensionales tanto a nivel macro y microcosmosmico

Es en todo este proceso que hoy el paradigma cientifico sufre una renovación en la forma de concebir el mundo, sin embargo aún se encuentra cojo, ya que carece de el conocimiento ancestral y la verdadera sabiduria de la tierra.
Hace pocos cientos de años se vivieron cambios desde la visión geocentrista a la heliocentrista. La tierra plana, el alma y el origen del conocimiento y el poder son tópicos fuertes del siglo XVII en el mundo europeo, los que van abriendo camino a la ilustración en el siglo XVIII de la mano del racionalismo. Ese fue el siglo del cambio de paradigma para lo que seria el nacimiento de occidente y a su vez el origen de la construcción del paradigma madre actual para todo el mundo a travez de la globalización.

Desde Copérnico, Galileo, Descartes, Kepler y Bacon se comienza a establecer un discurso científico que comienza a dar forma a un entramado intelectual sobre la construcción del mundo que hasta nuestros días hace del sistema vigente una visión única y hegemónica en todas sus áreas del conocimiento, un conocimiento fragmentado y desarticulado, hiper especializado y desconectado totalmente de la naturaleza propia del universo y su conexión con nosotros como un ser único y no fragmentado como ha propuesto el modelo de pensamiento vigente.

Gracias a esto la cultura mundial sentó únicamente sus bases en la razón y creó un complejo sistema intelectual basado en una visión del conocimiento únicamente racionalista y empirista, es decir, basado en la experiencia entregada via los sentidos fisicos. Entretejió una compleja red conocimientos y teorias complejamente elaboradas que constituyeron el origen de otros paradigmas que sustentan al paradigma madre, los cuales han dado como resultado la arquitectura base de nuestra visión de la realidad y sobre todo de nuestra sociedad actual en todo su conjunto y en todo el mundo como cultura globalizada.

Es a René Descartes al cual le debemos nuestra filosofía moderna, nuestra arquitectura mental. Él es uno de los fundadores de nuestra realidad. De él proviene la famosa frase “cogito ergo sum”, “pienso, luego existo”. Él es además el ideólogo del racionalismo y gran constructor del método científico en conjunto con Galileo y Kepler. El racionalismo, formulado formalmente por René Descartes en el siglo XVII en su libro ” EL discurso del Método” y “Reglas para la dirección de la mente”, postulaba a la razón como la fuente de todo conocimiento. Diciendo que sólo por medio de la razón se podían descubrir las verdades universales, evidentes en sí, de las que es posible deducir el resto de contenidos de la filosofía y de las ciencias. Es decir, una vez iniciado el proceso de observación, en la mente se establece un marco teorico que da un puente lógico a la realidad, que una vez traspasado al mundo empírico de los sentidos y la experiencia se establece que dicha reflexión nacida de la observación contiene en si mismo una verdad universal aplicable y replicable. Y así se comienza a dar origen a la creación de las verdades en nuestra actual civilización. Todo conocimiento previo se aplica a ese filtro creado, y lo que no pasa ese cedazo queda descartado y considerado como un conocimiento inútil para el desarrollo humano.

Esto si bien conduce a un ordenamiento lógico y sistémico del conocimiento, y sobre el cual se permite la construcción y avance tecnológico actual, también sesga, limita y destruye el acceso a más de 40 mil años de conocimiento indigena ancestral y sagrado. 

Esto es totalmente opuesto al conocimiento sagrado y ancestral de oriente, ya que para oriente, tanto para los budistas como jainistas, la mayor verdad se establece en el mundo del vacio, del ser que imagina la realidad para luego experimentarla, viviendo desde el interior hacia el exterior, como hoy la fisica cuantica también se lo esta diciendo a occidente miles de años despues. Y esto expuesto a una mente entrenada para percibir la realidad de una forma empírica y racionalista sin duda suena a locura, sin sentido, incoherente e incluso a la generación de risa como un sistema de defensa del paradigma interno creado. Esto es natural y coherente si se piensa que la realidad con la que convivimos en el mundo contemporáneo ha sentado sus bases en un marco teórico racionalista y empirista de occidente, basados en la lógica de la ciencia y en el uso limitado de los 5 sentidos. Por ende todo lo que sale de este sistema de conocimientos es considerado el campo de la locura, la imaginación subjetiva y carente de valor puro como verdadero.

También establece una separación sustancial entre lo que occidente llama alma y cuerpo. Radicalizando en la cultura la idea de considerar a los animales como un ser sin alma, ya que según el inicial discurso del paradigma vigente, los animales son “maquinas” desprovistas de alma. Al igual que en su momento fueron consideradas las mujeres y los humanos de piel negra. Esa raíz de confusión en la visión de la vida es el origen de muchos problemas raciales y de genero que hoy existen en la actualidad, así como el asesinato legalizado y la violencia legitimada socialmente hacia los animales. 

Esto permitió que posteriomente con el advenimiento de un sistema de pensamiento económico neoliberalista, tanto los animales, las mujeres, indigenas y los humanos de piel negra fueran considerados como objetos de propiedad del llamado varón de piel blanca y por ende utilizados como elementos de intercambio económico sin piedad y con una incalculable violencia como nunca antes en toda la historia humana existió y ha existido tal genocidio. 

La vida paso a llamarse materias primas y se puso sobre ellos y nosotros, palabras que a través del lenguaje fueron legitimando en la sociedad su esclavitud y violencia social algo propio de la naturaleza y el desarrollo social, lo cual es falso y eso tambien lo argumento el propio paradigma para legitimarse y sustentarse en el tiempo. No es si no gracias a un sin numero de revoluciones y hombres y mujeres de gran valentía que durante los siglos han dado su vida para liberarnos de la virtual red de esclavitud que han generado unos pocos varones de piel blanca sobre el conocimiento y el lenguaje, que esto ha ido cambiando, sin embargo aún queda mucho trabajo de liberación que realizar en nuestra generación, especialmente sobre la mujer y los animales, puntualmente liberando a travez del correcto uso del lenguaje cotidiano y no seguir legitimando estructuras paradigmaticas que en nuestro inconsciente colectivo se alojan como legitimas, cuando no lo son.

En aquella época de la revolución de la consciencia europea también se establece que “La Razón es única, pues es la luz que hace posible el conocimiento que produce la ciencia, como sabiduría”. Incluso postula que solo y únicamente la Razón pueden entregarnos algún conocimiento real, diciendo que no podemos fiarnos incluso de nuestros sentidos. Y en ese punto se sirve de Platón, quien decía que la razón solo puede proporcionar el conocimiento seguro. Hay una línea filosófica virtual que crece desde Sócrates y Platón, y que pasa por San Agustín antes de llegar a Descartes. Todos estos filósofos eran racionalistas, tenían algunas diferencias, pero su fundamento principal era el racionalismo como fuente de conocimiento puro, independiente si tenían un visión más idealista o materialista de la vida. Y si bien, no hay nada de malo en el racionalismo, aquí se extremo a toda la cultura y se estableció como dogma y filtro de todo el conocimiento generado, sembrando así ideas que posteriormente mutaron a lo que hoy conocemos como el caos y violencia moderna.

Así mismo Descartes opinaba igual que Sócrates y Platón, diciendo que hay una relación entre el pensamiento y la existencia. Cuanto más evidente resulte algo al pensamiento, tanto más segura es su existencia. Decía además que era preciso dudar de todo, puesto que no se podía edificar nada sobre un fondo de arena. Otros personajes que contribuyeron al racionalismo dominante del siglo XVII fueron el holandés Spinoza y el alemán Leibniz. El racionalismo estuvo expuesto a grandes criticas en su siglo, especialmente desde los llamados filósofos de la experiencia o Empiristas, entre los que destacaban Hume, Locke y Berkeley.

El empirismo, planteado fuertemente en su origen por Aristóteles, enfatizaba el papel de la experiencia ligada a la percepción sensorial en la formación del conocimiento. Es decir, se parte del mundo sensible para formar los conceptos y estos se encuentran en lo sensible de su limitación. Dicho de otra manera el postulaba que “No hay nada en la consciencia que no haya estado antes en los sentidos”. Definiendo a los sentidos como lo puramente físico y es aquí donde nuevamente se limita la percepción de la realidad. 

Por otro lado la existencia del universo físico corresponde tan solo un 5% de la totalidad de la existencia del cosmos, el otro 95% restante es un universo no físico, compuesto de materia y energía oscura, el cual da origen y forma al 5% visible y percibible como universo físico, con el cual nuestros sentidos interactúan. Expuesto de forma simple, la arquitectura de la realidad sobre el cual se sustenta nuestro paradigma es en si mismo una contradicción científica, que si bien permitió llegar a conocimientos de vital importancia para todas las areas del conocimiento hoy ellos mismos nos muestran la importancia de renovar esa misma arquitectura mental al encontrarse sustancialmente coja e incompleta. El universo físico, de los sentidos que postulaba Aristoteles es sin duda importante, pero no es fundamental para la comprensión de la existencia, sobre todo hoy conociendo que corresponde tan solo a una ínfima parte del universo existente.

Dicho de otra forma nuestra consciencia y el mundo sutil tiene mucha mas importancia verdadera que el universo físico, aunque nuestro marco teórico sobre el cual nuestra sociedad fue construida dicte lo contrario. En este sentido nuevamente son los ancestros y las culturas antiguas que durante milenios desarrollaron grandes civilizaciones lograron una comprensión mucho mas profunda y real, ya que además de conectarse con la realidad de los sentidos y su capacidad intelectual para decodificar los sucesos y experiencias que en ella se dan, fueron capaces de conectarse con realidades no físicas, mas allá del pensamiento y los sentidos, desde donde partiendo de la conexión con la tierra, el universo y la consciencia, fueron capaces al igual que cientos de millones de seres humanos hoy en día, de conectar con fuentes infinitas de conocimiento y sabiduría fuera del tiempo y el espacio, a traves del estudio de los patrones y ciclos de la naturaleza.Pudiendo interactuar mas allá de las dimensiones físicas y conocidas por la limitada percepción sensorial y racional que el actual paradigma madre promueve.

Así mismo si tenemos una idea o un concepto sobre el mundo o las cosas que no se pueda conectar con hechos experimentados, racionalidados y empiricos, entonces se trata de un concepto o idea falsa. Esto es sin duda una mutilación a nuestra propia fuente natural de conocimiento interno y ha representado el mayor peligro para nuestra civilización, sobre la cual hoy en dia comenzamos a ver poco a poco sus profundos resultados.

Sobre esa base, los Empiristas del siglo XVII y XVIII habían heredado una serie de tesis eruditas que ahora había que analizar con lupa. Había que limpiarla de vacios. Para los empiristas británicos, era muy importante analizar las ideas humanas, con el fin de ver si podían ser demostradas mediante experiencias autenticas. Toda idea del mundo que no se podía demostrar por parte de los empiristas, quedaba descartada. Mientras que para los racionalistas, lo que no seguía un curso lógico, medible y matemático en su origen, quedaba también descartado.

Es producto de la inquisición de la iglesia catolica que esta linea de pensamiento se extrema entre la naciente ciencia, la cual tiene su origén en la alquimia, al igual que en los descubrimientos astronomicos provenientes de magos como Giordano Bruno.

El temor de esta cultura racionalista que nacía con fuerza a lo “invisible o sagrado” se fue transformando paulatinamente en una fuerte linea de pensamiento logofobica a todo lo relacionado a lo esoterico, espiritual, religioso, etc. Pero por sobre todo, en el conocimiento chamanico ancestral hacia todas las tribus indigenas de la tierra.

Esto se fue imprimiendo en las raíces culturales que hoy se propagan via los medios de comunicación y las redes sociales a toda escala, se transformo precisamente en lo “irracional” y se expreso profundamente en el tratamiento brindado a los “locos” en las clínicas psiquiátricas de aquella época. Dio inicio a la historia de la locura, como sistema de defensa del proprio sistema intelectual, aterrorizando a las personas a pensar diferente, limitando la divergencia y el caos a ahora un sistema unificado unicamente desde la razón y la dualidad, en donde se comienza a plantear un mundo dividido entre ciencia y religión, y asi mismo comenzando a sacrificar y cerrar las puertas para todo el mundo occidental y hoy para todo el mundo, a una inmensa y basta red de conocimiento milenario como la alquimia, el esoterismo, la teosofia, la metafisica, astrologia, cosmologia, espiritualidad ancestral indigena,la conexión con los espiritus animales , con la tierra y con las estrellas, asi como con todo arte ancestral de las ciencias ocultas y todo lo relacionado al mundo de lo sutil e invisble. Esto puede ser entendido como una de las grandes perdidas de conocimiento para el mundo tanto como en su momento lo significo el incendio de la biblioteca de Alejandria.

Esto hizo que se descartaran calendarios, sistemas matemáticos y todo lo que no entrara en la nueva concepción de la realidad. La logofobia hacia todo el mundo fuera de los 5 sentidos y la evolución de ese conocimiento quedo relegado a la oscuridad, desde donde se fue gestando durante cientos de años un nuevo despertar en silencio, una revolución que hoy a gracias al conocimiento cuantico ve su renacimiento en el paradigma vigente pero que sin embargo es un conocimiento que siempre ha albergado la humanidad y es sobre el cual las civilizaciones milenarias, y no centeria como la nuestra, tuvieron su fundación y les permitió prosperar por tanto tiempo y de forma pacfica durante milenios.
La creación de nuevo modelo en donde la ciencia y la espiritualidad encuentran un lenguaje y sistema logico que permite el dialogo y comprensión hacia un conocimiento armonico, pacifico y conciliador, se vuelve hoy la gran necesidad para nuestra civilización, ya que en este nuevo marco, expansivo y sin limites, en donde el caos y la entropia conviven en armonia permite que la dualidad se entienda como un ser unico y que desde la perpepcion de la realidad no sea solo comprensible desde el mundo limitado de los 5 sentidos y la razón si no que ademas formen parte de un mundo eterno, sin tiempo, ilimitado y mas alla de nuestros limitados 5 sentidos fisicos. 

Esta revolución de consciencia es profundamente necesaria y nos permite comprender una unidad en todo lo existente. Es este el eslabón perdido de la conciencia colectiva para comprender la separación con nuestros hermanos animales, las mujeres, el mundo espiritual y todo lo que el varon blanco europeo renacentista definio como de menor valor o carente de alma hace 500 años atras.
Aceptar que todo es un unico y gran ser viviente y consciente, en donde hombre y mujer como humanos son un mismo ser, misma especie... en donde la tierra no nos pertenece si no que nosotros le pertenemos a ella y en donde el universo y sus estrellas por mas que virtualmente nos parezcan alejados en años luz estan conectados a nosotros en todo momento, y que todo pensamiento, definido como vibración y frecuencia que emitimos, afecta no solo a nuestro marco logico, si no que a todo el universo en su conjunto, establece una nueva visión de conjunto, un sentir que despierta nuestra conexión con la madre tierra, con nuestros ancestros y con nuestras fuerzas internas tanto masculinas como femeninas.

Es cambiar el foco desde donde se percibe el origen de la realidad que experimentamos. Comprendiendo que la realidad no se genera primero externamente y luego es percibida internamente. Si no que nuestra realidad se genera primero internamente para luego ser experimentada externamente. Imaginada, pensada, soñada y separada a nosotros via un espacio tiempo delimitado por la intensidad con la cual proyectamos ese sueño lucido.

La cultura actual encierra, clasifica y analiza al disidente, al loco, al irracional, como a un objeto e individuo fuera del enjambre de conocimiento, del sistema organizado. Lo clasifica como algo inútil, hostil, poco productivo y por ende algo de lo cual todo ser humano debe alejarse ya que hoy, con la construcción del sistema económico, lo que no genera beneficios económicos, es algo que no es útil y por ende descartable para toda la cultura. Denominado poco practico, el cual tiene su raíz en la idea de lo material. Mostrándose de esta manera, la racionalidad moderna, tal cual como es, un discurso con intención de control, poder y dominación sobre la verdadera naturaleza del universo y que hoy, netamente va a llenar arcas de un grupo de familias en forma piramidal a lo largo de todo el mundo en donde este sistema de ideas esta vigente.

Desde el siglo XVII en adelante, pasando por el Renacimiento y a partir del siglo XIX, las cosas ocurrieron de modo muy distinto a todo lo anteriormente conocido en la historia de la humanidad. Se progresa en términos de conocimientos, como nunca antes, la velocidad y la intensidad de los cambios comienza a construir una maquina que en su momento parecía no tener fin. Sin embargo fallo en algo crucial. Definio a la cultura y su sistema económico sobre una base lineal y finita, erróneamente y distanciado totalmente de la naturaleza propia de la vida. Toda cultura milenaria desarrollo a diferencia de la europea dominante, un sistema económico y social basado en la permanencia cultural y entendio que la armonía con la naturaleza es en escencia la clave para el existir en la tierra desde lo cual todo desarrollo debía existir. Los europeos, durante 40 mil años, entre el Neolitico y el Paleolitico tambien vivieron en paz, de forma armonica y conectados con la naturaleza de forma sagrada y mistica. Sin embargo, hace 6 mil años ocurrio una fractura luego que llegasen las invasiones indoeuropeas y trajeran al mundo europeo por primera vez, ideas de un dios masculino y guerrero, animales utilizados para la guerra y armas hechas con metal. Cuestiones que durante milenios los europeos conocian y no utilizaban de esta forma.

Reverenciamos a la antigua Grecia como la cuna de la cultura occidental. Ya que fue allí desde donde se gesta por primera vez en la historia un marco teórico que permite la deducción y elaboración de un complejo sistema de conocimiento que posteriormente podemos llamar ciencia. Es gracias a Euclides y otros grandes filósofos y matematicos, como Socrates, Aristoteles, Platon, Arquimides, Pitagoras y Erastotenes que sumado a un sistema educativo basado en 4 grandes ejes del conocimiento de aquella época llamado Quadrivium, que se fue propiciando un gran desarrollo en la visión del universo como una teoría conjunto y no como un conocimiento separado entre si como lo es hoy. La Matemática, Aritmetica, Astronomia y Música eran estudiadas como un solo gran cuerpo de estudio y permitieron a los filósofos de aquella época, elaborar un sin numero de teorías y marcos teóricos que hicieron de nuestra humanidad occidental y su desarrollo lo que es hoy.

Sin embargo con el advenimiento del enciclopedismo, el racionalismo extremo, el empirismo y la hiperespecializacion del conocimiento via los centros de educación y el mercado del conocimiento moderno, es que hoy se ha perdido la visión unificada del conocimiento como un sistema único y universal. 

Ello con el tiempo, genero un tipo de pensador o filosofo “practico”. La cuestión filosófica, la búsqueda de verdades ya no era tan trascendental como si lo comienza a hacer el avance en las ciencias, en la observación y la experiencia. La filosofía paso de preguntarse a ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo? y ¿Para donde voy? a comenzar a edificar un sistema de producción intelectual racionalista y materialista que impregno todas las áreas del conocimiento y el que hacer humano. Se privilegió la filosofia con base en la construcción social y en el desarrollo historico materialista.
Así mismo este paradigma tiene como herramienta el “conocimiento” y utiliza el lenguaje como método de defensa, en donde utiliza palabras como “practico”, “real”, “útil” y “objetivo” para protegerse a sí mismo, este discurso tiende a argumentar y defender la forma en la que está planteado el paradigma y lo defiende a través de lo que podemos llamar, los círculos de poder. 
Ahora se buscaban leyes racionales y empíricas que determinaran causas y efectos bajo un sistema de ideas altamente organizado y estructurado. Marx con su libro “El Capital”, descubría las leyes del desarrollo histórico de la humanidad, de la misma manera que Darwin lo hacía con las leyes del desarrollo orgánico de la naturaleza, estableciendo ambos un común denominador, la lucha de clases y la supervivencia.Cuestiones que hoy sabemos que no son del todo ciertas, pero que sin embargo fundaron el marco del nuevo paradigma y calaron en lo profundo de la siquis colectiva de la humanidad. Asi mismo por otro lado estaba Freud, quien con su psicoanálisis establecía los principios de la psicologia humana y el mundo del inconsciente en conjunto con Carl Jung. Sin embargo la idea de la psiquis humana que logra ramificarse por toda la sociedad no es precisamente la de Carl Jung, el cual tiene una visión mucha mas holistica y humanista que Freud. Y esto es debido al sobrino de Freud, Edward Bernays quien logra introducir en Estados Unidos las practicas de su tío para el control de la población mediante campañas politicas y posteriormente servir de fundación para todo lo que conocemos como publicidad, y que hoy domina las redes sociales y gran parte de la siques humana y colectiva en su totalidad.

Asi se comienza a fabricar una mentalidad marcadamente racionalista desde la educación y sobre la cual tambien se comienza a crear obreros de mano barata e intelectuales altamente organizados que sirvan de construcción al modelo vigente, ambos con igual nivel de esclavitud y sesgo mental pero con diferencias en su adquisición material y de consumo. Hoy todo es una segregación hiper especifica y desconectada de conocimientos entre si, en donde solo se valora el conocimiento que es utilitario con fines laborales, económicos y practico.

Esto provoca que el mundo europeo deje de producir genios interdiciplinarios como Paracelso, Davinci y Newtons, en donde posteriormente y de forma excepcional logran aparecer personajes como Einstein y Tesla. A quienes les debemos gran parte de la cultura tecnologíca actual.

Por ejemplo Paracelso, al igual que Newton, era alquimista, asi mismo botánico, medico y astrologo. Paracelso, quien es llamado el padre de la medicina moderna sentó las bases de la medicina y botánica modernas. Su estudio de las plantas y su relación con el universo unifico un puente aparentemente desconectado e inconcebible desde el mundo únicamente racional y empírico, en donde percibio que todas las plantas tienen un vinculo escencial, asi como todo lo vivo en la tierra, con los movimientos y comportamientos de los astros en el universo. 

Los movimientos de las estrellas tienen una influencia no solo en el comportamiento que tenemos a nivel psicológico o en nuestra consciencia, si no que tambien en las propiedades con que las plantas y hierbas crecen, y que determinan la cantidad con la que ciertos elementos químicos se producen con mayor o menor cantidad en ellas.

Así mismo fue el trabajo e investigación de Newton con la alquimia y sus investigaciones sobre la arquitectura hindú y los templos de Salomón los que le abrieron las puertas al conocimiento de la naturaleza que observo y que lo llevaron a detectar los fenómenos de la luz así como de la gravedad, los cuales dieron origen a lo que hoy conocemos como electromagnetismo. 

Sin embargo, los chinos, mayas, egipcios, celtas, y toda clase de indigenas en diferentes partes del mundo, decenas de milenios antes incluso en algunos casos, ya se conocía que el universo estaba en constante vibración, que además genera movimientos en espiral, que la base del diseño universal es esferico, que no somos el centro del universo y que la tierra es esférica. 

Toda la época revolucionara del pensamiento científico fue sin duda un verdadero salto evolutivo en cuanto a la velocidad de la generación del conocimiento y su ordenamiento. Sin duda se le debe muchísimo como humanidad a esos grandes pensadores y científicos europeos. Sin embargo a su vez definieron a la inteligencia y a la verdad como sinónimos del ejercicio de la razón y los sentidos, mientras que simultáneamente construyeron una estructura social y psicológica de un paradigma estático e inamovible que genera y ha generado mucho daño a toda la humanidad, y que lo sigue haciendo. Este es el origen del problema humano en su ultima fase.

No es en sí mismo un control del poder desde una entidad en específico. El poder no es una institución, ni una estructura o cierta fuerza con la que están investidas determinadas personas; el poder es el nombre dado a una compleja relación estratégica en una sociedad. El poder es, un conjunto de relaciones, una red más o menos organizada, jerarquizada y coordinada que determina el origen y curso de las ideas, sus consecuentes procesos y la consecuente generación de individuos que legitiman el paradigma que promueve el sistema de turno.

El racionalismo y el empirismo habían ganaron hace cientos de años la guerra del conocimiento, la guerra por el poder del curso de la historia humana. Es ese el momento en de la historia donde el intelecto triunfó por sobre la intuición. Todo se estructuro desde allí. Todo el origen de los actuales paradigmas se encuentra allí. En la base de la razón, la separación y la exacerbación de lo fisico. Determino la evolución y la verdad a un progreso cuantificable, ordenado y medible, desde el cual nada podía entrar al nuevo mundo si no procedía de un método científico empirista o de origen lógico y sensorial.

Se construye de esta forma, el paradigma madre existente, la matrix vigente, la ilusión moderna. La maya, la virtualidad actual desde donde se mira la realidad, individual y socialmente, la cual los diferentes centros de poder y conocimiento distribuyen de forma aleatoria pero conjunta como un único gran discurso que articula un poder unificado para la razón y el uso de los sentidos. Hoy además potenciado con el paradigma económico desde donde el cual financia, articula y gestiona todo el paradigma.

Este paradigma dio origen paulatino a nuevos paradigmas políticos, económicos, sociales, científicos y educativos, todos en perspectiva expansiva desde el paradigma madre. 

Y como tal, es una construcción unilateralmente masculina y europea. Todo lo que no sea, intelectual, empírico, masculino y occidental, ha sufrido el ataque de los soldados del paradigma durante lo que este lleva de reinado. La historia lo comprueba y lo vemos en el trato a la mujer, a los orientales, a los animales, a los humanos de piel oscura, los indígenas y en definitiva todo lo que de alguna manera ha amenazado con disminuir, con reducir o compartir tanto el poder como la riqueza que el paradigma creado genero.

Ambos son víctimas de la misma mecánica pero a la inversa. Toda la percepción inconsciente y consciente que tenemos del mundo, toda la configuración que hacemos de nuestra realidad, es a fin de cuentas el producto de una “construcción intelectual” por cientos de años de intelectualismo masculino occidental. 

Nuestra historia, lo que creemos cierto, lo que hemos definido como verdad, se cimenta bajo una telaraña de mitologias puramente ficticias mas cercanas a una pelicula de ciencia ficción que a hechos realmente concretos y objetivos. 

Y es así, que el hombre construyo el mundo a su imagen y semejanza. Tal como es el hombre como género. Dominante, competitivo y racional. El mundo ha sido los ultimos cientos de años, un hombre temeroso de perder lo que tiene. Y como tal se defiende violentamente, para no perder su ilusión de riqueza y de poder. Sin embargo el poder de la mujer volvera como lo fue durante mas de 40 mil años. Volvera a nacer la fuerza femenina y el poder de nuestra gran madre. Esta vez no nacera solo de la mujer, si no que también desde el utero eterico de cada varon y mujer que en sienta el llamado de la madre tierra a despertar y liberarse de las cadenas de la ilusión creadas y diseñadas para generar dolor y sufrimiento a nuestros semejantes.

La verdad inmutable de este paradigma madre lineal, ha creado un estancamiento evolutivo de la consciencia, ya que es a ella hacia donde se han dirigido los dardos y con ello a la construcción de las realidades que emanan de ella. Sin embargo la consciencia, lo intuitivo, lo femenino y lo sagrado, siempre han sido libres, todo lo mencionado anteriormente es tan solo la descripcion historica y cronologica en alguna medida de una construcción intelectual que nos sesga y divide como humanos, pero que nadie más con execpcion a quien padece la inyeccion del paradigma, experimenta. Todo esto, no es más que una ilusión. La consciencia y las fuerzas que desconocemos que operan desde ese 95% de materia invisible, de ese vacio budico que determina nuestra existencia, siempre ha seguido operando y movilizandose al igual que la fuerza de la gravedad en nosotros. El no creer o no ser conscientes de algo, no implica que elimina su existencia, si no que solo la elimina para el observador que padece la cegera. Sin embargo es hora y tiempo de reclamar a nuestro intelecto la integración consciente de estas fuerzas, tanto sagradas como femeninas, liberarlas del control y el yugo despiadado de la razón y la violencia.

Ambos, femenino y masculino sufren y estan enfermos si no se aman y logran convivir en armonia. Ya seas hombre o mujer leyendo estas palabras, en ti viven ambas energías y ellas conectan con la madre y padre ancestral de cada todos nosotros nosotros. A la luna y el sol, al condor y al aguila, viviendo en armonia, provocando el viento que se genera al unir el agua y el fuego sin que ninguno de los dos deje de existir. Sin evaporar el agua y sin apagar el fuego, fusionandose y volviendonos hijos del viento.

Reclamemos nuestro centro sagrado, volvamos al origen y liberemos a la mente de la esclavitud del lenguaje e ignorancia en la cual la ignorancia del pasado nos sumergio. Cortemos el patrón de sufrimiento, cada pensamiento retrogrado que deja de reproducirse dentro de nosotros es un aire de esperanza para el futuro. Seamos el potencial que somos y no nos lamentemos de lo que pudimos ser sin haberlo siquiera intentado con toda nuestra fuerza y toda el alma.

lunes, 3 de julio de 2017

How Swedes and Norwegians Broke the Power of the ‘1 Percent’


While many of us are working to ensure that the Occupy movement will have a lasting impact, it’s worthwhile to consider other countries where masses of people succeeded in nonviolently bringing about a high degree of democracy and economic justice. Sweden and Norway, for example, both experienced a major power shift in the 1930s after prolonged nonviolent struggle. They “fired” the top 1 percent of people who set the direction for society and created the basis for something different.

A march in Ådalen, Sweden, in 1931.
Both countries had a history of horrendous poverty. When the 1 percent was in charge, hundreds of thousands of people emigrated to avoid starvation. Under the leadership of the working class, however, both countries built robust and successful economies that nearly eliminated poverty, expanded free university education, abolished slums, provided excellent health care available to all as a matter of right and created a system of full employment. Unlike the Norwegians, the Swedes didn’t find oil, but that didn’t stop them from building what the latest CIA World Factbook calls “an enviable standard of living.”

Neither country is a utopia, as readers of the crime novels by Stieg Larsson, Henning Mankell and Jo Nesbro will know. Critical left-wing authors such as these try to push Sweden and Norway to continue on the path toward more fully just societies. However, as an American activist who first encountered Norway as a student in 1959 and learned some of its language and culture, the achievements I found amazed me. I remember, for example, bicycling for hours through a small industrial city, looking in vain for substandard housing. Sometimes resisting the evidence of my eyes, I made up stories that “accounted for” the differences I saw: “small country,” “homogeneous,” “a value consensus.” I finally gave up imposing my frameworks on these countries and learned the real reason: their own histories.

Then I began to learn that the Swedes and Norwegians paid a price for their standards of living through nonviolent struggle. There was a time when Scandinavian workers didn’t expect that the electoral arena could deliver the change they believed in. They realized that, with the 1 percent in charge, electoral “democracy” was stacked against them, so nonviolent direct action was needed to exert the power for change.

In both countries, the troops were called out to defend the 1 percent; people died. Award-winning Swedish filmmaker Bo Widerberg told the Swedish story vividly in Ådalen 31, which depicts the strikers killed in 1931 and the sparking of a nationwide general strike. (You can read more about this case in an entry by Max Rennebohm in the Global Nonviolent Action Database.)
The Norwegians had a harder time organizing a cohesive people’s movement because Norway’s small population—about three million—was spread out over a territory the size of Britain. People were divided by mountains and fjords, and they spoke regional dialects in isolated valleys. In the nineteenth century, Norway was ruled by Denmark and then by Sweden; in the context of Europe Norwegians were the “country rubes,” of little consequence. Not until 1905 did Norway finally become independent.

When workers formed unions in the early 1900s, they generally turned to Marxism, organizing for revolution as well as immediate gains. They were overjoyed by the overthrow of the czar in Russia, and the Norwegian Labor Party joined the Communist International organized by Lenin. Labor didn’t stay long, however. One way in which most Norwegians parted ways with Leninist strategy was on the role of violence: Norwegians wanted to win their revolution through collective nonviolent struggle, along with establishing co-ops and using the electoral arena.
In the 1920s strikes increased in intensity. The town of Hammerfest formed a commune in 1921, led by workers councils; the army intervened to crush it. The workers’ response verged toward a national general strike. The employers, backed by the state, beat back that strike, but workers erupted again in the ironworkers’ strike of 1923–24.
The Norwegian 1 percent decided not to rely simply on the army; in 1926 they formed a social movement called the Patriotic League, recruiting mainly from the middle class. By the 1930s, the League included as many as 100,000 people for armed protection of strike breakers—this in a country of only 3 million!

The Labor Party, in the meantime, opened its membership to anyone, whether or not in a unionized workplace. Middle-class Marxists and some reformers joined the party. Many rural farm workers joined the Labor Party, as well as some small landholders. Labor leadership understood that in a protracted struggle, constant outreach and organizing was needed to a nonviolent campaign. In the midst of the growing polarization, Norway’s workers launched another wave of strikes and boycotts in 1928.

The Depression hit bottom in 1931. More people were jobless there than in any other Nordic country. Unlike in the U.S., the Norwegian union movement kept the people thrown out of work as members, even though they couldn’t pay dues. This decision paid off in mass mobilizations. When the employers’ federation locked employees out of the factories to try to force a reduction of wages, the workers fought back with massive demonstrations.
Many people then found that their mortgages were in jeopardy. (Sound familiar?) The Depression continued, and farmers were unable to keep up payment on their debts. As turbulence hit the rural sector, crowds gathered nonviolently to prevent the eviction of families from their farms. The Agrarian Party, which included larger farmers and had previously been allied with the Conservative Party, began to distance itself from the 1 percent; some could see that the ability of the few to rule the many was in doubt.

By 1935, Norway was on the brink. The Conservative-led government was losing legitimacy daily; the 1 percent became increasingly desperate as militancy grew among workers and farmers. A complete overthrow might be just a couple years away, radical workers thought. However, the misery of the poor became more urgent daily, and the Labor Party felt increasing pressure from its members to alleviate their suffering, which it could do only if it took charge of the government in a compromise agreement with the other side.

This it did. In a compromise that allowed owners to retain the right to own and manage their firms, Labor in 1935 took the reins of government in coalition with the Agrarian Party. They expanded the economy and started public works projects to head toward a policy of full employment that became the keystone of Norwegian economic policy. Labor’s success and the continued militancy of workers enabled steady inroads against the privileges of the 1 percent, to the point that majority ownership of all large firms was taken by the public interest. (There is an entry on this case as well at the Global Nonviolent Action Database.)

The 1 percent thereby lost its historic power to dominate the economy and society. Not until three decades later could the Conservatives return to a governing coalition, having by then accepted the new rules of the game, including a high degree of public ownership of the means of production, extremely progressive taxation, strong business regulation for the public good and the virtual abolition of poverty. When Conservatives eventually tried a fling with neoliberal policies, the economy generated a bubble and headed for disaster. (Sound familiar?)

Labor stepped in, seized the three largest banks, fired the top management, left the stockholders without a dime and refused to bail out any of the smaller banks. The well-purged Norwegian financial sector was not one of those countries that lurched into crisis in 2008; carefully regulated and much of it publicly owned, the sector was solid.

Although Norwegians may not tell you about this the first time you meet them, the fact remains that their society’s high level of freedom and broadly-shared prosperity began when workers and farmers, along with middle class allies, waged a nonviolent struggle that empowered the people to govern for the common good.

domingo, 2 de julio de 2017

La Revolución Rusa, según García Linera



Emir Sader 

¿Qué visión puede tener un revolucionario del siglo XXI en América latina sobre la epopeya de los bolcheviques 100 años después? Nadie mejor que Alvaro García Linera para hacer una reelectura de la revolución bolchevique en su centenario.

 En el libro ¿Qué es una revolución?, con el subtítulo De la Revolución Rusa de 1917 a la revolución de nuestros tiempos (Editorial Akal) García Linera rehace toda la trayectoria de las narrativas sobre la Revolución Rusa en un texto denso y lleno de elementos para pensar la contemporaneidad de la revolución. 

Antes que nada García Linera constata la dimensión del fenómeno en sus proporciones históricas: “La revolución soviética de 1917 es el acontecimiento político mundial más importante del siglo XX, pues cambia la historia moderna de los Estados, escinde en dos y a escala planetaria las ideas políticas dominantes, transforma los imaginarios sociales de los pueblos devolviéndoles su papel de sujetos de la historia, innova los escenarios de guerra e introduce la idea de otra opción (mundo) posible en el curso de la humanidad”. 

La Revolución Rusa anunció el nacimiento del siglo XX, poniendo la revolución como “referente moral de la plebe moderna en acción”.  “Revolución se convertirá en la palabra más reivindicada y satanizada del siglo XX”.

 Por ello, “en los últimos 100 años morirán más personas en nombre de la revolución que en nombre de cualquier religión”, con la diferencia de que “en la revolución la inmolación es a favor de la liberación material de todos los seres humanos”.

Enseguida García Linera encara la revolución como “momento plebeyo”, que es “la sociedad en estado de multitud fluida, autorganizada, que se asume a sí misma como sujeto de su propio destino”, antes de definir el significado de la Revolución Rusa. Linera critica las visiones reduccionistas de la Revolución Rusa, las que la reducen a la toma del Palacio de Invierno y a la instauración de un nuevo gobierno. “La revolución no constituye un episodio puntual, fechable y fotografiable, sino un proceso largo, de meses y de años, en el que las estructuras osificadas de la sociedad, las clases sociales y las instituciones se licúan y todo, absolutamente todo lo que antes era sólido, normal, definido, previsible y ordenado se diluye en un ‘torbellino revolucionario’ caótico y creador”. 

La combinación extraordinaria de una serie de eventos y factores es lo que hace posible la revolución: “Las revoluciones son acontecimientos excepcionales, rarísimos, que combinan de una manera jamás pensada corrientes de lo más disímiles y contradictorias, que lanzan a la sociedad entera, anteriormente indiferente y apática, a la acción política autónoma”. 

Una revolución, según García Linera, “es, por excelencia, una guerra de posiciones y una concentrada guerra de movimientos”, acercando a Lenin y Gramsci. En la intensa lucha ideológica previa, los bolcheviques se van haciendo políticamente hegemónicos en las clases subalternas. “En realidad, la insurrección de octubre simplemente consagró el poder real alcanzado por los bolcheviques en todas las redes activas de la sociedad laboriosa”, que “se presenta más que como ‘dualidad de poderes’, como ‘multitud de poderes locales’”. 

Así, para García Linera, la contraposición entre revolución y democracia es un falso debate, porque una “revolución es la realización absoluta de la democracia”. De la misma forma que es una interpretación equivocada considerar que las revoluciones son imposibles sin una “guerra de movimientos” que construye, a lo largo del tiempo, las condiciones del triunfo revolucionario. Por ello Lenin defiende el concepto de “frente único” en los debates de la Internacional Comunista, explicitado por Gramsci sobre las sociedades orientales y occidentales. 

Hay un aspecto universal de la revolución soviética que radica “en la victoria cultural, ideológica, política y moral de las corrientes bolcheviques en la sociedad civil”. Enseguida García Linera retoma los términos en que él caracterizó las etapas de la revolución boliviana, al enfocar las relaciones entre el momento jacobino leninista y el momento gramsciano hegemónico. El se refiere al momento jacobino como “el punto de bifurcación de la revolución”, que no tiene que ver con un momento de ocupación de instalaciones del viejo poder, ni del desplazamiento de las viejas autoridades. “Las revoluciones del siglo XXI muestran que esto último llega a realizarse por vía de elecciones democráticas”.

 “El punto de bifurcación o momento jacobino es este epítome de las luchas de clase que desata una revolución”, es “un tiempo donde los discursos enmudecen, las habilidades de convencimiento se repliegan y la lucha por los símbolos unificadores se opaca”. 

En la revolución cubana fue la batalla de Girón, en el gobierno de Allende el golpe de Pinochet, en Venezuela el paro de actividades de Pdvsa y el golpe de Estado en 2002, en Bolivia el golpe de Estado cívico-prefectural de septiembre de 2008. La importancia de ese momento “jacobino-leninista” radica en instituir “de forma duradera, el monopolio de la coerción, de los impuestos, de la educación pública, de la liturgia del poder y de la legitimidad político-cultural”. Esa combinación inseparable de los momentos “hace que una revolución con un momento gramsciano sin un momento leninista sea una revolución trunca, fallida”. 

El libro desemboca en la discusión de lo que es el socialismo. García Linera incorpora la idea de que si una revolución no se propaga a otros países termina agotándose. Frente a esa y a otras dificultades, observa: “Uno desearía hacer muchas cosas en la vida, pero la vida nos habilita simplemente a hacer algunas. Uno desearía que la revolución fuera lo más diáfana, pura, heroica, planetaria y exitosa posible  –y está muy bien trabajar por ello– , pero la historia real nos presenta revoluciones más complicadas, enrevesadas y riesgosas. Uno no puede adecuar la realidad a las ilusiones, sino todo lo contrario: debe adecuar las ilusiones y las esperanzas a la realidad a fin de acercarla lo más posible a ellas, enriqueciendo esas ilusiones a partir de lo que la vida real nos brinda y enseña”. 

En el análisis concreto da la dinámica de la Revolución Rusa, García Linera advierte de que “ninguna revolución tiene un contenido predeterminado”, lo que fue generando el carácter de la Revolución Rusa fue la forma en que  los bolcheviques fueron encarando las trasformaciones revolucionarias. “El socialismo no es la estatización de los medios de producción”, sino, en términos leninistas: “no es más que el monopolio capitalista del Estado puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista”. 

“... el socialismo jamás podrá ser la socialización o la democratización de la pobreza, porque fundamentalmente es la creciente socialización de la riqueza material”. “A contracorriente de lo que la izquierda mundial creyó durante todo el siglo XX, la estatización de los grandes medios de producción, de la banca y del comercio no instaura un nuevo modo de producción ni instituye una nueva lógica económica –mucho menos el socialismo– , porque no es la socialización de la producción”. “En otras palabras, uno de los fetiches de la izquierda fallida del siglo XX: ‘la propiedad del Estado es sinónimo de socialismo’, es un error, una impostura. Incluso hoy se tiene un izquierdismo edulcorado que, desde la cómoda cafetería en la que planifica terribles revoluciones a partir de la espuma del capuchino le reclama a los gobiernos progresistas más estatizaciones para instaurar el socialismo inmediatamente”.

 En la parte final del libro García Linera se detiene en una de sus (justas) obsesiones actuales: el rol del tiempo en la resolución de los problemas económicos. En el se demuestra el fracaso total del comunismo de guerra y como Lenin justifica e introduce a la NEP (Nueva Política Económica) para organizar la economía soviética en las condiciones de enorme retroceso social provocado por las devastaciones del país. 

“La regla básica del marxismo de que la base material de la sociedad influye las otras esferas no siempre es tomada en cuenta por los revolucionarios, que pueden llegar a sobredimensionar la voluntad y la acción política como motores de cambio”. Sin embargo, “sin base material, no existen potencialidades revolucionarias que espolear y, por tanto, devienen en impotencia discursiva”. La NEP derrumba buena parte de las ilusas concepciones pre-constituidas acerca de la construcción del socialismo, ayuda a precisar lo que el socialismo es en realidad y fija con claridad las prioridades que una revolución en marcha debe resolver. 

“El socialismo como construcción de nuevas relaciones económicas no puede ser una construcción estatal ni una decisión administrativa; sino, por encima de todo, una obra mayoritaria, creativa y voluntaria de las propias clases trabajadoras que van tomando en sus manos la experiencia de nuevas maneras de producir y gestionar la riqueza”. 

Así, “la lucha por un nuevo sentido común y estructuras organizativas de las clases trabajadoras son las tareas fundamentales en el proceso revolucionario”. “La economía y la revolución mundial representan entonces las preocupaciones post insurreccionales”.

 “En síntesis, el socialismo es un larguísimo período histórico de intenso antagonismo social, en el que, en lo económico, las relaciones capitalistas de producción y la lógica del valor de cambio siguen vigentes, pero que, en su interior, desde sus entrañas, en el ámbito local, nacional, surgen una y otra vez incipientes, intersticiales y fragmentarias formas de trabajo comunitario, asociado, que pugna por expandirse a escalas regionales y nacionales”. “El socialismo no es pues un modo de producción ni un destino. Es un espacio histórico de intensas luchas de clases...” 

¿Por qué fracasó la revolución soviética? Porque no ha logrado ensamblarse con otras revoluciones. Y porque el Estado ha asumido el protagonismo de los cambios y las decisiones sociales, lo cual es un camino rápido al fracaso. Pero quedó de esa revolución la experiencia más prolongada de una revolución social.

 “Hoy recordamos la revolución soviética porque existió, porque por un segundo despertó en los plebeyos del mundo la esperanza de que era posible construir otra sociedad...” “Pero también la recordamos porque fracasó de manera estrepitosa, devorando las esperanzas de toda una generación de clases subalternas.” 

Aunque cito a García Linera ampliamente para darle la palabra de forma textual, aunque sea un libro relativamente pequeño –cerca de 100 páginas–, estoy seguro de que hay muchos otros argumentos que vale la pena que  consideremos hoy. Pero bastan esos para que se reafirme que la mejor fuente para encarar el pasado, el presente y el futuro es la práctica revolucionaria, que permite a García Linera extraer ese conjunto de extraordinarias lecciones. En comparación con seminarios tristes, encerrados en claustros académicos, que celebran los cien años de 1917, lejos de la realidad histórica y política contemporánea este texto reafirma a García Linera como el intelectual latinoamericano contemporáneo más importante.