jueves, 27 de mayo de 2010

Así funciona la adicción al conocimiento.


La sed de conocimiento funciona como un “opio” para el cerebro. La tesis pertenece a un trabajo publicado por investigadores de la Universidad de Southern California en 2006 y que hoy recuperaban los ususarios de Reddit. Según esta investigación, encabezada por el neurocientífico Irving Biederman, cuando conseguimos comprender algo se desata una “cascada bioquímica” que recompensa al cerebro con una inyección de “sustancias opiáceas naturales” (las denominadas endorfinas).

Este placer que produce saber más y resolver problemas, aseguran los científicos, podría ser el motor que conduce a los humanos a absorber más conocimiento y tendría un importante papel evolutivo.

“Mientras estás intentando entender un teorema difícil”, asegura Biederman, “no resulta divertido. Pero una vez que lo resuelves, simplemente te sientes genial”. Sus estudios se centraron en la actividad cerebral que se produce durante el reconocimiento de imágenes pero, según explican, podría extenderse al resto de sentidos.

De acuerdo con sus experimentos, el sistema nervioso tiende a “premiar” de alguna manera los conocimientos novedosos. De esta forma, cuando se repite el estímulo una y otra vez, el nivel de “recompensa” neuronal decae y la atención se dirige a otros asuntos. Este “aprendizaje competitivo” entre las neuronas, sostiene Biederman, otorga una ventaja evolutiva a nuestro cerebro: la necesidad de experimentar nuevos estímulos y resolver nuevos problemas nos conduce a una búsqueda constante de nuevos conocimientos.

Sea válida o no, si eres una de aquellas personas que experimenta un profundo placer con los desafíos intelectuales, la hipótesis resulta más que interesante. Personalmente, el estudio me ha traído a la mente una cita que leía hoy en un obituario publicado por el diario El País: "Existe una fuerte sensación de placer, difícil de describir, cuando consideras detalladamente una comprobación elegante, e incluso un placer mayor al descubrir una comprobación que no se conocía". La cita es de Martin Gardner.

Enlace: 'Thirst for knowledge' may be opium craving / Vía Reddit

martes, 25 de mayo de 2010

MUTE

lunes, 24 de mayo de 2010

La diversidad religiosa es fruto de la variedad de la experiencia humana

Ciencia y religión son explicaciones del mundo que deberían incluirse en un marco más global


Freeman Dyson publicó recientemente en la revista The Global Spiral un artículo en el que reflexionaba sobre la comprensión de la religiosidad como componente esencial de la condición humana. La religión es un atributo global que cobra diversas formas según nuestras experiencias, ¿puede la ciencia llegar a describir esta característica del hombre? y ¿realmente ciencia y religión son incompatibles? Parece que más allá de las descripciones que la ciencia haga sobre la religiosidad, otros campos de la expresión humana, como la literatura de ficción, pueden dar mejor cuenta de lo que es este fenómeno. Por otro lado, Dyson añade que ciencia y religión deben reunirse en una nueva comprensión más amplia y no excluyente: un marco que las reúna como diversas perspectivas de una misma realidad. Por Yaiza Martínez.


“La religión es un componente esencial de la condición humana, más profundamente enraizado y más extensamente compartido que la ciencia”, escribe en la revista The Global Spiral Freeman Dyson, físico y pensador británico nacionalizado estadounidense, autor, entre otras obras, de El sol, el genoma e Internet: las tres cosas que revolucionarán el siglo XXI.

En un artículo titulado “La diversidad de la experiencia humana”, Dyson lanza esta cuestión al respecto de la religiosidad: ¿podrán los avances en el conocimiento científico permitirnos comprender mejor la religión y toda su diversidad? Esta diversidad, según el autor, es representativa de nuestra vida en sistemas parciales, en los que cada “versión” de la divinidad y nuestra comprensión de ella es una sílaba del mensaje global de este aspecto de nuestra naturaleza.

Desde una perspectiva psicológica, las religiones son una parte importante de nuestra comprensión del mundo. Las verdades espirituales existen, y pueden ser aprehendidas por el ser humano: la diversidad de nuestras experiencias conlleva una diversidad de verdades.

Por tanto, no hay lugar para las certezas dogmáticas. El estudio de este esencial componente de nosotros mismos a través de la ciencia conforma una nueva disciplina académica que aún se encuentra en un proceso de auto definición, para la que trabajan desde teólogos y filósofos hasta médicos, biólogos o físicos.

Complementariedad cuántica y comprensión

Una de las nuevas ideas centrales de las ciencias físicas es la de la complementariedad. Introducida por Niels Bohr en los años 20 del pasado siglo, este concepto permite describir el mundo de la mecánica cuántica e implica la existencia de dos descripciones de un proceso físico, ambas válidas pero imposibles de ver simultáneamente (como en el caso de la luz, que a veces se comporta como onda y otras como partícula y, para observar ambas naturalezas de ella, se deben llevar a cabo distintos experimentos).

Bohr extendió este concepto a contextos más generales, haciendo un uso controvertido de él. Por ejemplo, introdujo la complementariedad en la biología, señalando que cualquier ser vivo puede estudiarse como organismo y también como conjunto de moléculas, pero que ambas perspectivas no podían ser analizadas en un mismo experimento. La complementariedad, según Bohr, también podía aplicarse a la ética, a la psicología o a las teorías científicas.

Partiendo de este punto de vista, Dyson propone que la religión y la ciencia también podrían analizarse desde una nueva perspectiva. El marco formal de la teología tradicional y el de la ciencia tradicional resultan demasiado limitados para la comprensión de la experiencia humana en su totalidad porque cada uno de ellos excluye aspectos esenciales de nuestra existencia.

Por ejemplo, la teología excluiría cuestiones como las ecuaciones diferenciales, y la ciencia algunos de los aspectos de nuestra vida. Sin embargo, que estos marcos sean demasiado limitados no implica que no puedan expandirse para incluir el uno al otro a pesar de que la complementariedad sea un concepto excluyente (no se puede conocer A al tiempo que B).

Religiosidad en la teoficción

La solución: un nuevo marco (C) que intente incluir a ambos. De hecho, la ciencia y la religión, señala Dyson, surgen en una amplia serie de expresiones de las facultades humanas (arte, arquitectura, música, leyes, historia, literatura, poesía…), y muchas de estas facultades presentan estrechos vínculos con la ciencia y la religión a un tiempo.

La complementariedad nos permitiría comprender diversas tendencias religiosas desde un nuevo marco: podríamos reconciliar gracias a ella, por ejemplo, la herejía con la ortodoxia, la visión de Jesús en los evangelios gnósticos de Santo Tomás con la visión que de él legaron los evangelios del Nuevo Testamento. Es decir: en este caso, un marco más amplio nos proporcionaría diferentes perspectivas del mismo personaje histórico.

En la literatura, una importante forma de expresión humana que, según Dyson, trasciende el tiempo perdurando más allá incluso de las civilizaciones que la generan, se encuentra una de las fórmulas más importantes de acercamiento al pensamiento religioso. Según él, un género literario que resulta incluso más efectivo en este sentido que la poesía e, incluso, que el pensamiento científico dedicado al análisis del fenómeno religioso en el ser humano, es el de la ciencia ficción.

Género literario generalmente cultivado tanto por científicos como por literatos (Dyson menciona a Olaf Stapledon, Clive Lewis, Octavia Butler o Dante Allighieri: a menudo los argumentos de la ciencia ficción tienen mucho que ver con la teología. Dyson cree que, en esos casos, sería apropiado darle a este género otro nombre: el de teoficción. En los libros de teoficción, señala el autor, se presentan cuestiones tradicionalmente religiosas (como el enfrentamiento entre el bien y el mal), aunque los entornos en que se producen las novelas sean muy tecnológicos.

Por tanto, parece decir Dyson, la ciencia con fenómenos como la complementariedad podría encontrar una perspectiva que permitiera incluir la comprensión de la religión en nuestra naturaleza, al tiempo que aceptar que ésta es sólo una visión del mundo que viene a enriquecer otras perspectivas de él, como la científica. Pero no es un privilegio exclusivo de la ciencia comprender cómo funciona la religiosidad en el ser humano, sino que desde otros campos –en los que la ciencia y la religiosidad a su vez también se combinan- generados por nuestra naturaleza, servirían igualmente para explicar por qué la religiosidad, en todas sus variantes, resulta un componente esencial de nuestra condición humana.

sábado, 15 de mayo de 2010

La busqueda de la felicidad.

Este vídeo (en ingles), nos explica porque la búsqueda de la felicidad nos hace infelices y porque la felicidad no debe ser buscada externamente ya que esta ES cada segundo del eterno presente.
Explica que la felicidad no debe proyectarse como una búsqueda a futuro, sino que ella es y se manifiesta ante el ser humano sensible.
Digno de ver.

Ensalada Filosófica

miércoles, 12 de mayo de 2010

Trabajar demasiado es malo para el corazón


Trabajar tres horas más que la norma (7/8 horas diarias) expone a un riesgo en un 60% mayor de desarrollar problemas cardiacos, según un estudio publicado el martes en el European Heart Journal.

Un total de 6.014 funcionarios londinenses de entre 39 y 61 años (4.262 hombres y 1.752 mujeres) sin patología cardiaca fueron seguidos durante 11 años de media, hasta 2002-2004 como parte de un amplio estudio bautizado Whitehall II.

Durante los 11,2 años de seguimiento, 369 de entre ellos han muerto de una enfermedad del corazón o han tenido un accidente cardiaco no mortal o una angina de pecho.

"Las relaciones entre las largas horas de trabajo y las enfermedades cardio-vasculares es independiente de un conjunto de factores de riesgo medidos al inicio del estudio, como el tabaco, el sobrepeso o una tasa elevada de colesterol", precisó Marianna Virtanen, que dirigió el estudio del Finnish Institute of Occupational Health (Helsinki) y de la University College of London, en un comunicado.

Quienes trabajan más que la norma suelen ser hombres, más jóvenes que la media del grupo, que ocupan puestos de responsabilidad más altos.

Si la relación entre la horas adicionales de trabajo y las enfermedades cardio-vasculares parece clara, la causa no lo es tanto, según los autores.

Una pista podría ser que el trabajo adicional podría afectar el metabolismo o tapar los estados depresivos, de ansiedad o de falta de sueño.

El "presentismo enfermizo" por el que, a inversa del ausentismo, los empleados vienen a trabajar incluso enfermos, ignorando los síntomas y sin consultar a un médico, podría igualmente estar en causa.

Sin embargo, las personas a las que les gusta su trabajo y tienen tendencia a trabajar más simplemente por el placer, podrían tener un riesgo menor de enfermedad cardiaca.

Marianna Virtanen avanza varias pistas, como costumbres de vida nefastas y factores de riesgo más extendidos entre las personas que trabajan en exceso. "Otra posibilidad es que el estrés crónico (a menudo asociado a las largas horas de trabajo) afecte negativamente el organismo", añade, a la vez que pide investigaciones adicionales.

Fuente:AFP

martes, 11 de mayo de 2010

Causas del imperialismo y justificación del sistema colonial

Las grandes potencias europeas se querían apropiar de colonias por muy diferentes motivos, carácter personal y colectivo, económico, político, cultural y religioso.

  • La iniciativa individual: Políticos como Jules Ferry (Francia), financieros como Cecil Rhodes (Sudáfrica) o exploradores Livingstone o Stanley (Congo) tuvieron influencia decisiva.

  • Factores económicos: El proteccionismo de los estados europeos impulsó a éstos a buscar nuevos mercados y a poner los medios para asegurarse del abastecimiento de materias primas. Igualmente las economías occidentales necesitaban invertir sus capitales en algo. Por ello decidieron emplearlo en la explotación de continentes indefensos ante la superioridad técnica y de armas europea, con zonas muy pobladas y llenas de recursos naturales como son África y Asia. En fin, son varias las causas de este tipo. Tenemos por un lado, la crisis del 1873 y el cambio de trend, con un descenso de los precios que inclina a las potencias al proteccionismo, suscitando la necesidad de encontrar nuevos mercados que no estén protegidos. Por otro lado, Inglaterra, Holanda, Bélgica encuentran en otros continentes campos de inversión para sus capitales ( ferrocarril, préstamos, instalaciones de puertos...). Y por último, estos mismos países buscan materias primas para sus industrias ya que los recursos del continente se han agotado.

  • Factores políticos: las empresas coloniales se presentaron como un campo nacionalista, muy vivo, con actividades llenas de prestigio para olvidar alguna derrota y humillación. Fue importante la competencia, cada vez que una potencia comenzaba un proyecto, todas las demás se sumaban al mismo, por miedo al engrandecimiento de una y llegar tarde al botín.

  • Factores culturales: Era como una misión civilizadora, en la que se difundían por otros continentes la cultura occidental, que se juzgaba superior a otras culturas de indígenas (RACISMO)

  • Factores religiosos: La recuperación religiosa se notó en una importante labor misionera, tanto de la iglesia católica como de las protestantes.

  • Factores Demográficos. Se deben principalmente al aumento demográfico, que podría haber provocado superpoblación, tensiones... Entre 1850-1914, en Europa, la población se duplicó, creando fuertes presiones sobre los recursos en ciertos países. Un aumento demográfico que no tenía ningún futuro (no tenía donde trabajar ni que comer) que tenían como única salida marcharse a los territorios coloniales de sus respectivos países. Así en estos años se marchan de Europa cerca de 40 millones de individuos alentados por conseguir sus sueños de riqueza y grandeza.

  • Factores Técnico-Políticos. También llamados factores de prestigio que hagan olvidar la vergüenza de otras derrotas (tenemos como ejemplo a Francia). Otro factor gira en torno a la navegación. Los barcos de vapor que han ampliado su capacidad y pueden ir más lejos, exigen el tener depósitos de carbón distribuidos por todo el mundo para poder avituallarse. Así necesitan puntos costeros en diferentes partes del mundo (inicio de la colonización). Esto se empezó a hacer de manos del capital privado; aunque poco tiempo después el Estado tomó parte en ello pasando de un simple punto costero a controlar el mayor volumen de territorio posible.

  • Factores Ideológicos. Todas las potencias quieren salir de Europa, crecer, hacer olvidar todos los problemas y engrandecerse. Algunos, para conseguir dicha meta ponen la religión como pretexto. Hay sociedades que salen de Europa para cristianizar a los indígenas del mundo perdido. La misión evangelizadora la dirige en un primer momento, y de la forma más aplastante, la iglesia luterana. Va con la intención de mejorar el nivel de vida de los demás indígenas. Se cree que el hombre blanco tiene la responsabilidad de hacer que los otros, los indígenas avances ( aunque no suponga para ellos la felicidad). Todo este movimiento luterano lo contrarresta la iglesia del Vaticano, que durante mucho tiempo se retrajo de dicha práctica (sobre todo en la primera fase del colonialismo y debido a la imagen dejada tras el descubrimiento de América), aunque posteriormente se lanzó a la aventura. No consiguió nada sólo empeorar la situación.

  • Darwinismo Social. (Factor muy importante en el caso inglés y latente en el resto de países) Los países más ricos, más modernos... tienen derecho a seguir creciendo aunque sea a costa de las clases inferiores, más arcaicas, retrasadas...Se trata de llevar las recién descubiertas leyes sobre la evolución de las especies a las sociedades

  • Interés científico. Existe un ansia por saber, descubrir, cartografiar, analizar, describir nuevas especies de animales y plantas, nuevos territorios…Se quiere saber, se quiere investigar, descubrir... se lanzan a la aventura se analiza todo, consiguiendo avances en la biología, la botánica...

  • Grupos de presión. Sobre todo ejércitos, militares que desean actuar. En Europa no hay conflictos. Necesitan encontrar otro campo. Al hacerse necesario para las potencias apoyar logísticamente a las empresas en expansión colonial, los ejércitos encuentran, no solo una manera de servir a la Nación, si no también una causa por la que actuar. Toda esta política colonialista necesita una ayuda y mantenimiento militar.

sábado, 8 de mayo de 2010

Afirman que las mujeres inteligentes se casan menos


Las profesionales y universitarias tendrían un 40% menos de chances para dar el "sí". En cambio, las posibilidades de los hombres aumentan.


Cuanto más inteligente es una mujer más le cuesta casarse. La sentencia y la polémica surgen de un estudio realizado por varias universidades inglesas que fue publicado por el diario británico Sunday Times. La investigación abarcó a 900 hombres y mujeres que primero fueron entrevistados cuando tenían 11 años y se les hizo un seguimiento para saber qué fue de sus vidas 40 años después. Según los resultados, las mujeres tienen un 40% menos de posibilidades de contraer matrimonio si son exitosas. Esto enmarca a las que siguen estudios universitarios y de posgrado. En tanto, la ecuación para los hombres sería a la inversa. Cuánto más preparados están y mayor coeficiente intelectual tienen ganan un 35% de posibilidades para decir “sí, quiero”.

“Primero hay que tener en cuenta el impacto que este tipo de información tiene en la gente que lo lee y que se podría traducir como una situación de fracaso de las mujeres inteligentes”, afirma Gloria Bonder, Directora del Area de Género Sociedad y Políticas de FLACSO Argentina y consultora de las Naciones Unidas, entre otros organismos internacionales. Las dudas respecto a la validez de este tipo de estudios quedan planteadas. Según la académica, el tópico pareciera ser, “¿Vieron? Las mujeres más inteligentes son las más infelices”. Luego, asegura que hoy casarse no está de moda, pero la gran falencia de la investigación es que dejan de lado otras opciones sexuales y de convivencia con una “alta connotación conservadora”.

Podría decirse que esta discusión –un tanto recurrente- ya es histórica. Desde hace décadas que la ciencia intenta develar los misterios de cada género. “Este es un tema que abarca tanto a hombres como a mujeres. Se puede entender que a ciertos hombres les cueste estar con mujeres sobresalientes. No porque sea una cuestión natural, sino cultural”, afirma la Licenciada Beatriz Gómez, psicóloga y docente de la Universidad de Belgrano. Según su opinión, las mujeres tienen un nivel de individualismo muy alto y la idea de que es más fácil desarrollarse estando solas. “No me refiero a una capacidad servil, sino saber descentrarse de uno para ocuparse de otros. Esto en realidad promueve el desarrollo personal más que limitarlo”, afrima.

El estudio de los investigadores británicos de las universidades de Edimburgo, Aberdeen, Bristol y Glasgow que fue publicado primero en “Journal of Personality and Individual Differences”, afirma: “Las mujeres buscan hombres inteligentes, con un cerebro claro, agudo y activo. Pero, los varones no parecen buscar mujeres brillantes”. La discusión justo surge cuando la capacidad intelectual femenina ocupa las portadas y está en debate. Lawrence Summers, el director de la Universidad de Harvard dijo la semana pasada que las mujeres son menos capaces para la ciencia por una diferencia biológica.

Por su parte, Gloria Bonder –académica de FLACSO- afirma en relación a las declaraciones de Summers, “tuvo la desfachatez de plantear como una verdad científica algo que es absolutamente discutible”. En Harvard, a pesar de tener un Comité para la igualdad de oportunidades de las mujeres, la diferencia respecto a la obtención de los cargos de titularidad como profesores es abismal y está en descenso en los últimos tres años. “Cualquiera que sabe estadística, puede establecer que estos estudios que utilizan la curva de Bell no son valiosos porque los datos que arrojan no explican cómo la genética interactúa con el ambiente, lo social o lo cultural”, explica Bonder.

El psicólogo inglés Paul Brown también sentenció que los varones prefieren mujeres que se asemejen a sus madres, y que les den apoyo en casa cuando salen a trabajar. La contestación no tardó en llegar. “¿Qué madres? La mía o la de mis hijos. Este es un planteo demodé, machista y hasta falso. No sé de qué madres están hablando... La que cuida hijos, lava y plancha se acabó incluso en los sectores más populares. Aquí, hemos visto cómo frente a la crisis todas las mujeres han salido a laburar para la olla”, cuestiona Adrián Sapetti, psiquiatra y sexólogo. “Los tests que evalúan el cociente intelectual son bastante falibles. Muchas veces no se trata de falta de inteligencia, sino de falta de información”, afirma.

Tanto hombres como mujeres buscan relacionarse por naturaleza. Y la teoría del buen partido masculino vuelve otra vez a escena. “Creo que eso está vigente y hay una exigencia muy alta puesta sobre el hombre como sostén de la casa, a pesar de todo. También es cierto que las mujeres tienden a retrasar su compromiso”, sostiene la Licenciada Gómez. El equilibrio entre ambos y el ideal de poder encontrar una pareja satisfactoria se relaciona –según la profesional- con lo que uno está dispuesto a poner en la pareja y no sólo lo que esta dispuesto a obtener. “Las relaciones deben ser de atención y cuidado mutuo”, dice.

“Hay una coincidencia que está alertándonos sobre esta arremetida de argumentos biologistas, sesgados y además no válidos científicamente. Es sumamente curioso que los hombres no hayan reaccionado ante esta explicación genética. Si yo fuera hombre me sentiría muy ofendido porque diría: ¿para qué trabajé tanto, para qué estudié tanto, si esto ya estaba en mis genes?”, concluye Bonder en referencia a las declaraciones del director de Harvard. Las mujeres a través del tiempo siempre tuvieron que luchar contra el sexismo. Por qué no pensar entonces que las que no se casan en realidad simplemente no tienen ganas.

lunes, 3 de mayo de 2010

Celular radioactivo?? no!, que va!!!

La esclavitud americana creó la gran acumulación de capital mercantil europeo


«Adam Smith decía que el descubrimiento de América había "elevado el sistema mercantil a un grado de esplendor y gloria que de otro modo no hubiera alcanzado jamás". Según Sergio Bagú, el más formidable motor de acumulación de capital mercantil europeo fue la esclavitud americana; a su vez, ese capital resultó "la piedra fundamental sobre la cual se construyó el gigantesco capital industrial de los tiempos contemporáneos". La resurrección de la esclavitud grecorromana en el Nuevo Mundo tuvo propiedades milagrosas: multiplicó las naves, las fábricas, los ferrocarriles y los bancos de países que no estaban en el origen ni, con excepción de los Estados Unidos, tampoco en el destino de los esclavos que cruzaban el Atlántico. Entre los albores del siglo XVI y la agonía del siglo XIX, varios millones de africanos, no se sabe cuántos, atravesaron el océano; se sabe, sí, que fueron muchos más que los inmigrantes blancos, provenientes de Europa, aunque, claro está, muchos menos sobrevivieron. Del Potomac al río de la Plata, los esclavos edificaron la casa de sus amos, talaron los bosques, cortaron y molieron las cañas de azúcar, plantaron algodón, cultivaron cacao, cosecharon café y tabaco y rastrearon los cauces en busca de oro. ¿A cuántas Hiroshimas equivalieron sus exterminios sucesivos? Como decía un plantador inglés de Jamaica, "a los negros es más fácil comprarlos que criarlos"».

Las venas abiertas de América Latina (1971)
[Extracto del libro escrito por Eduardo Galeano]